






El desfile se realizó en el Mercado de las Pulgas San Alejo. Allí se modelaron las prendas transformadas de Mayer, Paris Sayer y los bolsos reutilizados de la marca Amarantis (perteneciente al mercado). Fue un día lleno de estilo, innovación y conciencia ambiental. El mensaje es claro:
"La moda puede ser ética y respetuosa con el planeta"